La Constitución establece que la educación es un derecho y tiene que ser gratuita y obligatoria, aunque hay personas que no han escolarizado a sus hijos, incumpliendo la ley. Al igual que la sanidad, la educación ha sido perjudicada por las crisis del año 2008 y del año 2020, lo que ha provocado que muchas personas recurran a la educación privada, pero no todo el mundo se la puede permitir. Últimamente, me he dado cuenta de la importancia de la docencia, esas personas que ejercen como profesores y transmiten conocimientos a las generaciones que heredarán nuestro planeta, se merecen que su labor sea reconocida y recordada. He pensado e ideado una reforma educativa que se podría aplicar a nivel nacional, la reforma consiste en enseñar la ecología, la ciencia, la ética, la igualdad y la educación sexual a los niños y a los adolescentes; en mi opinión, esta reforma permitiría el interés en la ciencia y la concienciación sobre el calentamiento global entre el alumnado. Por cierto, voy a mencionar algunos datos sobre mi educación: he recibido una educación privada y concertada, mi formación en su totalidad la he realizado en España y he sido alumno de la Academia Darío, Septima Ars y Master D. En mi opinión, recomiendo estudiar en los tres lugares a quien le interese estudiar Bachillerato, un curso de guion audiovisual y una Formación Profesional, respectivamente. También he estudiado en el colegio Santo Ángel, aunque no recomendaría a nadie que lleve a sus hijos a estudiar allí debido a que sufrí una mala experiencia en aquel lugar. Yo pude recibir una educación privada y concertada porque mis padres se lo podían permitir, lo cual no me puede impedir defender una educación pública y no pasaría absolutamente NADA. Las personas que no pueden costearse una educación privada tienen derecho a utilizar una educación pública, gratuita, accesible y que sea tan buena como la educación privada.
La salud mental
Durante años, apenas se hablaba de los problemas de salud mental que padecían algunas personas, pero la pandemia ha permitido que se hayan visibilizado y ha conseguido la concienciación de los ciudadanos. El principal obstáculo es la escasa inversión en la salud mental por parte de las administraciones y agravado por las crisis del 2008 y 2020; otros problemas son la escasez de profesionales, el tabú y la estigmatización. Las medidas que se pueden implantar son: invertir más dinero, contratar a más profesionales (aumentar las plazas), romper el estigma y el tabú, hablar sobre la salud mental con total honestidad y proporcionar más atención e información a la gente que lo solicite. Estoy seguro que España puede alcanzar los 20 psicólogos por cada 100000 habitantes y la inversión en salud mental tiene que llegar al 7% (las medias europeas son 18 psicólogos y un 6% de inversión). Dentro de la salud mental, se puede incluir el suicidio, un problema al que se le da poca importancia y siempre ha sido considerado un tema tabú acompañado por el estigma, aunque adquirió visibilidad debido a un trágico suceso ocurrido a finales del año 2021. A la hora de hablar sobre el suicidio hay que hacerlo con transparencia y respeto, lamentablemente, algunas personas se quitan la vida para poner fin al sufrimiento, pero teniendo el suficiente apoyo se puede evitar ese desenlace, además se pueden realizar planes para explicar la prevención del suicidio. En cualquier caso, hay que HABLAR sin miedo y sin sentir vergüenza, los problemas de salud mental pueden resolverse, se puede contar con el apoyo de familiares y amigos y recurriendo a la ayuda de profesionales, podemos superar los obstáculos y salir adelante. La salud mental es un DERECHO de todas las personas.
La sanidad pública
La sanidad pública ha sido abandonada por las administraciones durante años, sufrió duramente las consecuencias de la crisis económica del año 2008, pero el mayor golpe ha sido la pandemia del coronavirus que ha llevado a la sanidad española al límite y ha destapado una situación sanitaria muy precaria que no estaba preparada para una crisis tan grande. Los gobiernos madrileños han maltratado a la sanidad pública a lo largo de 27 años, pero estoy seguro que en el año 2023, surgirá un nuevo gobierno autonómico que va a reparar todos los daños sufridos. Antes del año 2020, había muchas personas concienciadas con la sanidad pública y siempre se manifestaban (la Marea Blanca), en mi opinión, la pandemia ha permitido el aumento de la concienciación. El mejor gesto hacia los sanitarios fueron los aplausos desde las ventanas, lamentablemente, ese gesto se ha convertido en una ilusión y no entiendo porque esas personas han sido menospreciadas, se merecen ser respetados y hay que recordar que han trabajado sin parar desde el principio de la pandemia y sin saber a que se enfrentaban. Unos factores importantes son que los ciudadanos tienen que realizar un uso responsable de la sanidad pública para evitar el agotamiento de los recursos, hay que aumentar el número de plazas para contratar a más profesionales y una mayor inversión puede conseguir equipos médicos adecuados que servirían para diagnosticar las enfermedades a tiempo. Cuando los empresarios realizan donaciones a la sanidad están haciendo gestos de buena voluntad y están ayudando a los demás. La sanidad pública hay que cuidarla para que pueda atender a todo aquel que lo necesite y puedan salvar vidas. La sanidad pública tiene que ser gratuita, accesible y de calidad.
Elecciones andaluzas
En el año 2018, se convocaron elecciones autonómicas en Andalucía que dieron la victoria al PSOE y provocó la entrada de Vox en las instituciones. El gobierno PP-Cs llevó el cambio a Andalucía después de más de 30 años de gobiernos socialistas, tengo que destacar que esa coalición ha gobernado de forma decente y ha proporcionado una cierta estabilidad a la autonomía, aunque dependían de Vox y sus 12 diputados sin piedad. Me hubiera gustado que la legislatura estuviera agotada para que las urnas aparecieran después de cuatro años, lamentablemente no ha sido así, además las elecciones se han adelantado porque no hay presupuestos en vez de una ruptura entre Ciudadanos y el PP, cómo ocurrió en la Comunidad de Madrid y en Castilla y León. Curiosamente entre los candidatos a la presidencia de Andalucía se encuentran tres personas que comparten el mismo nombre: Espadas, Moreno y Marín, ellos son los Juanes. El dúo Moreno-Marín quiere repetir el pacto entre ambos, pero no va a ser posible porque las encuestas vaticinan otra derrota para los naranjas, de modo que el mandato vicepresidencial del señor Marín se encuentra en la recta final. Cuando Juan Espadas ganó las elecciones primarias convocadas por su partido, se dijo que fue Ferraz quién «colocó» al candidato, pero yo opino que fueron los militantes del PSOE andaluz quienes eligieron al señor Espadas. En esas elecciones, Juan y Susana protagonizaron un duelo de espadas que concluyó con la derrota de Díaz. Por cierto, Juan Espadas mantuvo conversaciones con el presidente Moreno Bonilla para alcanzar un acuerdo que permitiera aprobar los presupuestos autonómicos, eso es tender puentes entre el Gobierno y la oposición. Después de haber visto cómo Vox inicia su aventura gubernamental en Castilla y León, que ese partido consiga gobernar en Andalucía o en otros lugares sería muy perjudicial para los españoles. Después de las elecciones, no descarto que el PP alcance un acuerdo con Vox y después gobiernen juntos, pero yo soy optimista y veo a Juan Espadas como el próximo presidente de Andalucía y es posible que pueda conseguir una mayoría suficiente que le permita gobernar con estabilidad. En mi opinión, el mejor acuerdo poselectoral para los andaluces sería un pacto a tres entre el PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía.
La digitalización
En los últimos años, la tecnología ha avanzado de tal forma, que ha permitido progresar y han aparecido situaciones que en el pasado eran vistas como ciencia ficción. La vida de las personas se ha transformado en muchos aspectos, por ejemplo, hemos cambiado las cartas tradicionales por los correos electrónicos; el teléfono lo llevamos encima y sirve para hacer de todo; tenemos mucha información a nuestro alcance, estamos conectados con otras personas a través de las redes sociales, podemos trabajar desde casa y tenemos un gran contenido audiovisual a nuestra disposición gracias a las plataformas de pago. Por desgracia, la revolución digital tiene sus altibajos: muchas personas manejan sus vidas en función de las redes sociales y favorece el postureo y la mentira; algunas personas no pueden ocuparse de sus asuntos debido a la brecha digital; las pantallas han generado problemas de salud como la nomofobia, la miopía, el sedentarismo o la obesidad; pero lo peor es que los bebés y los niños están expuestos a las pantallas (las personas que nacen con un móvil en la mano). En mi opinión, a los niños y a los bebés NO hay que exponerles a las pantallas (teléfonos y tabletas) y se les puede acercar a los ordenadores de forma segura y paulatina. Muchos padres enganchan a sus hijos a las pantallas para que no les molesten, pero deberían engancharles a los juegos de mesa, la lectura o los juguetes, las pantallas podrían aparecer al llegar a la adolescencia y hay que evitar los «regalos» en forma de pantalla. Con esa decisión errónea, muchos adultos están desdibujando la infancia de los niños. Las pantallas tienen otro problema grave: el ciberacoso favorecido por las redes sociales y sufrido sobre todo por los niños y los adolescentes, pero se puede parar si los hechos se denuncian ante las autoridades. Me parece absurdo discriminar a una persona únicamente porque no tener un teléfono móvil, además llevarlo colgando del cuello o mirarlo cuando nos despertamos son exageraciones que pueden rozar la obsesión. La revolución digital ha llegado a todas partes aunque de forma desigual en algunos lugares, pero una digitalización igualitaria puede hacerse realidad.
Zelenski vs Putin
Desde hace siglos han estallado guerras por muchas razones y sigue habiendo conflictos en la actualidad, pero ahora la población se está posicionando en contra de los conflictos bélicos. En el siglo XX estallaron dos guerras mundiales, y ahora parece que nos acercamos a una Tercera Guerra Mundial. La guerra entre Rusia y Ucrania ha estallado por los caprichos imperialistas de un gobernante narcisista que ha convertido su país en una dictadura totalitaria. Antes de la guerra, yo desconocía la influencia y el poder de los oligarcas rusos y también desconocía que la dependencia de Europa hacia el gas ruso era tan grande, pero esa dependencia llegará a su fin cuando los combustibles fósiles caigan en desuso, además Rusia puede reinventarse y orientarse hacia las energías renovables, lo cual sería beneficioso para la transición energética. La operación militar rusa se ha estancando porque no contaban con la resistencia del pueblo ucraniano que ha mostrado unidad, valentía y patriotismo y van a seguir luchando hasta el final. El presidente Volodímir Zelenski se ha convertido en el líder de la resistencia, ha demostrado tener dotes de liderazgo, es un intrépido patriota y antes era un actor secundario, ahora es un PROTAGONISTA. Por otro lado, Vladimir Putin se ha convertido en el ANTAGONISTA, un presidente que utiliza estratagemas para mantenerse en el poder, se ha quitado de en medio a todo aquel que le haga frente, ha utilizado excusas para invadir su país vecino, lleva en el Kremlin desde los años noventa y ha desempeñado varios cargos hasta llegar a ser primer ministro y presidente. En mi opinión, yo estoy al lado del pueblo ucraniano. El 24-F se ha convertido en otra aciaga fecha para la posteridad. NO A LA GUERRA.
La pandemia
La pandemia la he dividido en tres partes: la prepandemia (31 de diciembre de 2019- 11 de marzo de 2020), la pandemia (11 de marzo de 2020-presente) y la postpandemia. Las únicas personas que predijeron una pandemia mundial fueron los científicos y los escritores, pero nadie les hizo caso. Durante la pandemia del coronavirus, hemos visto cinco errores muy frecuentes: los irresponsables que no cumplen las normas, nuestros políticos que en vez de estar unidos se tiran los trastos y son unos impresentables; la escasez de vacunas, las jeringuillas inadecuadas y los favoritismos. Cuando llegue la postpandemia, será el momento de depurar responsabilidades. La pandemia ha provocado la aparición de dos movimientos que no paran de hablar: los negacionistas y los conspiracionistas; además la pandemia ha favorecido a los antivacunas, pero no hay que hacerles caso y no hay que escucharles. Las vacunas son SEGURAS, nos protegen, ha reducido el número de fallecidos y contagiados y ha cambiado la situación sanitaria. A finales del 2020, la humanidad contempló un hecho histórico: conseguir una vacuna contra el virus en unos meses. La pandemia no va a durar eternamente, algún día se acabará y podremos decir que sobrevivimos a una pandemia mundial. Me resulta triste que la pandemia no haya servido para que la gente se comportará de manera responsable, que los políticos sigan más divididos que antes y que prevalezcan los intereses personales antes que los intereses generales, aunque ha incrementado el interés de los ciudadanos por la ciencia. Lamentablemente, la pandemia también ha demostrado lo miserable, egoísta, rastrero e irresponsable que ha llegado a convertirse el ser humano. Antes veíamos a la gente agradeciendo a los sanitarios todo lo que hacían a través de los aplausos, ahora vemos que los sanitarios son menospreciados y agredidos, esas personas que han trabajado sin parar desde el principio y han salvado muchas vidas, cuentan con todo mi apoyo. En mi opinión, no descartó que una vez confirmado el final de la pandemia, la gente vuelva a ser como antes, como si no hubiera pasado nada, aunque yo creo que la humanidad cambiará por completo. Las vacunas tienen que llegar a TODAS las personas sin excepción y así conseguiremos derrotar al virus.
Izquierda y derecha
El auge de los extremismos (también llamados populismos) ha provocado la polarización. No obstante, la imagen es totalmente cierta, por un lado tenemos una izquierda progresista, con un tono moderado y conciliador, dispuesta a alcanzar acuerdos y concienciada con el medio ambiente; por el otro lado tenemos una derecha malhablada, con prejuicios, con una voluntad de pactar nula, atacan al adversario a la mínima oportunidad, no tienen ningún programa de gobierno y son muy irrespetuosos, todo eso ha creado una oposición muy desleal y muy rastrera. No tengo ninguna duda de la honestidad y la integridad de Ángel Gabilondo, Salvador Illa y Fernando Grande-Marlaska y tampoco tengo ninguna duda de la incompetencia y la desfachatez de Pablo Casado y sus secuaces. Espero que los sectores más ecologistas, liberales y moderados del PP consigan echar a Casado en un congreso extraordinario. Actualmente, Pablo Casado Blanco es el líder de la oposición y el presidente del PP, pero sobre todo, en mi opinión, es el VILLANO PERFECTO que no puede ni debe gobernar España y yo me pregunto que demonios tiene que pasar para que dimita de una vez. El quinto presidente del Partido Popular será Alberto Núñez Feijoo, que parece un hombre más dado a sentarse a hablar en vez de insultar y atacar y que tendrá que limpiar mucha suciedad debido a que el PP se ha convertido en un calcetín muy sucio. Estoy convencido que en el año 2023, los pactos entre Más Madrid-PSOE-Podemos-PACMA destronarán al dúo dinámico del PP (Almeida y Ayuso). En mayo del 2021, Más Madrid ascendió al segundo puesto demostrando ser una fuerza emergente, con ganas de implantar el cambio y gobernar honestamente, por lo tanto se merece una oportunidad. A mí no me importaría que Yolanda Díaz fuera elegida presidenta de España, ha demostrado ser una ministra eficaz, honesta, con una gran capacidad para alcanzar acuerdos y dispuesta a ayudar a los ciudadanos, yo la llamo «la ministra de los pactos». El proyecto «Políticas» se le ve un proyecto interesante, creado y liderado por mujeres, que podría gobernar España. Yo creo que en la era postCasado, los partidos izquierdistas pueden alcanzar acuerdos con el PP y conseguir más unidad y más diálogo. En cuanto a Vox nunca se podrá pactar con ellos, ese partido político ha cogido el relevo de los fascistas españoles, le dan unos retoques a la historia de España, glorifican a algunos personajes históricos y discriminan abiertamente a determinados grupos sociales. Vox no tiene remedio. La ideología del PP se sitúa entre el conservadurismo liberal y el centroderecha, pero a partir del 2018, se ha situado en una derecha muy conservadora, pero estoy seguro que esa etapa llegará a su fin. Váyase, señor Casado, váyase.
Las fuerzas del cambio
Durante 33 años, la democracia española fue bipartidista basándose en la alternancia de socialistas y populares en la Moncloa hasta que en el año 2015 entraron en escena dos nuevas fuerzas políticas: Podemos y Ciudadanos, quienes se presentaron como las fuerzas del cambio y arrasaron en las urnas. Durante los siguientes seis años, los podemitas y los naranjas han tenido tiempo de sobra para defraudar a sus votantes lo que les ha llevado a situaciones decadentes. En sus inicios, Ciudadanos era un proyecto político ilusionante y centrista que iba a gobernar y transformar España, al final se ha quedado en un partido que está caminando hacia su disolución, aunque está gobernando en varias ciudades. Por su parte, Podemos despreciaba la casta, ahora que están en el gobierno forman parte de la casta, aunque no han abandonado su progresismo y su honestidad y son buenos parlamentarios. Durante su mandato vicepresidencial, Pablo Iglesias se convirtió en un presuntuoso y fue muy contradictorio en sus declaraciones, pero siempre fue un político honesto que ayudaba a los demás. Cuando Iglesias se presentó a las elecciones madrileñas detrás de su candidatura había intereses partidistas aunque también quería hacer el bien al intentar echar a Ayuso, por desgracia, no lo consiguió. En el año 2020, la formación naranja perdió las elecciones vascas y gallegas, en el año 2021 sufrió otras dos derrotas electorales en Cataluña y en la Comunidad de Madrid y espero que en el año 2022 los naranjas sean derrotados en Castilla y León y en Andalucía. La alternativa perfecta para Ciudadanos es PACMA, el partido de los animalistas y una fuerza extraparlamentaria, fundado en el año 2003. Tras las elecciones generales del 2015, en mi opinión, se debió haber apostado por el pacto PSOE-Podemos-Ciudadanos, pero no fue posible debido a la negativa de los podemitas y defraudaron a la gente. Al principio, Pablo Iglesias demostró que podía ser presidente de España, más adelante, se mostraba como el idóneo para ser vicepresidente y cumplió su sueño, además de gobernar y cambiar España, ha hecho cosas buenas por los ciudadanos y se merece un respeto. Gracias por todo, señor vicepresidente.
El Ministerio del Tiempo
En primer lugar, me parece increíble que la gente vea Supervivientes antes que el Ministerio, una serie que nos muestra la historia de nuestro país y nos permite conocer a personajes históricos que desconocíamos; yo no sabía quien era Emilio Herrera, un ingeniero aeronáutico, hasta que lo vi en un tebeo del Ministerio. Tampoco sabía quién era Joséphine Baker, una espía francesa, hasta que la vi en la nueva temporada. Yo he visto los nuevos capítulos, y admito que están muy bien escritos, son entretenidos, los diálogos son perfectos y algunas frases son para recordar. Creo que el personaje de Manuela Vellés esta desaprovechado y tendría que haber aparecido en todos los capítulos. En la próxima temporada me gustaría que los guionistas le dieran más protagonismo a Carolina (Vellés), podrían traer de vuelta a los personajes de Ramón Langa y Belén Fabra y sería interesante juntar a todos los protagonistas de la serie, incluyendo a Macarena García, Aura Garrido, Julián Villagrán, Jaime Blanch y Natalia Millán. También podrían introducir al presidente Pedro Sánchez y si lo hacen, el actor más adecuado para interpretarlo es Alberto San Juan. Los actores que interpretan a personajes reales están caracterizados a la perfección y las interpretaciones las bordan. Gracias a los dos últimos capítulos de la cuarta temporada, el rey Fernando VII y el cantante Bertín Osborne han dado mucho de que hablar. Un dato interesante ha sido el descubrimiento de la novela El anacronópete de Enrique Gaspar, publicada en 1887, la primera mención a una máquina del tiempo en la literatura. Curiosamente, la cuarta temporada transcurre en el año 2020, pero el coronavirus nunca es mencionado, el Ministerio nos muestra un 2020 alternativo sin pandemia, sin medidas sanitarias, sin noticias sobre la sanidad, sin actos irresponsables, etc; y nos enseña cómo debió haber sido el año 2020.