La Constitución establece que la educación es un derecho y tiene que ser gratuita y obligatoria, aunque hay personas que no han escolarizado a sus hijos, incumpliendo la ley. Al igual que la sanidad, la educación ha sido perjudicada por las crisis del año 2008 y del año 2020, lo que ha provocado que muchas personas recurran a la educación privada, pero no todo el mundo se la puede permitir. Últimamente, me he dado cuenta de la importancia de la docencia, esas personas que ejercen como profesores y transmiten conocimientos a las generaciones que heredarán nuestro planeta, se merecen que su labor sea reconocida y recordada. He pensado e ideado una reforma educativa que se podría aplicar a nivel nacional, la reforma consiste en enseñar la ecología, la ciencia, la ética, la igualdad y la educación sexual a los niños y a los adolescentes; en mi opinión, esta reforma permitiría el interés en la ciencia y la concienciación sobre el calentamiento global entre el alumnado. Por cierto, voy a mencionar algunos datos sobre mi educación: he recibido una educación privada y concertada, mi formación en su totalidad la he realizado en España y he sido alumno de la Academia Darío, Septima Ars y Master D. En mi opinión, recomiendo estudiar en los tres lugares a quien le interese estudiar Bachillerato, un curso de guion audiovisual y una Formación Profesional, respectivamente. También he estudiado en el colegio Santo Ángel, aunque no recomendaría a nadie que lleve a sus hijos a estudiar allí debido a que sufrí una mala experiencia en aquel lugar. Yo pude recibir una educación privada y concertada porque mis padres se lo podían permitir, lo cual no me puede impedir defender una educación pública y no pasaría absolutamente NADA. Las personas que no pueden costearse una educación privada tienen derecho a utilizar una educación pública, gratuita, accesible y que sea tan buena como la educación privada.