En primer lugar, me parece increíble que la gente vea Supervivientes antes que el Ministerio, una serie que nos muestra la historia de nuestro país y nos permite conocer a personajes históricos que desconocíamos; yo no sabía quien era Emilio Herrera, un ingeniero aeronáutico, hasta que lo vi en un tebeo del Ministerio. Tampoco sabía quién era Joséphine Baker, una espía francesa, hasta que la vi en la nueva temporada. Yo he visto los nuevos capítulos, y admito que están muy bien escritos, son entretenidos, los diálogos son perfectos y algunas frases son para recordar. Creo que el personaje de Manuela Vellés esta desaprovechado y tendría que haber aparecido en todos los capítulos. En la próxima temporada me gustaría que los guionistas le dieran más protagonismo a Carolina (Vellés), podrían traer de vuelta a los personajes de Ramón Langa y Belén Fabra y sería interesante juntar a todos los protagonistas de la serie, incluyendo a Macarena García, Aura Garrido, Julián Villagrán, Jaime Blanch y Natalia Millán. También podrían introducir al presidente Pedro Sánchez y si lo hacen, el actor más adecuado para interpretarlo es Alberto San Juan. Los actores que interpretan a personajes reales están caracterizados a la perfección y las interpretaciones las bordan. Gracias a los dos últimos capítulos de la cuarta temporada, el rey Fernando VII y el cantante Bertín Osborne han dado mucho de que hablar. Un dato interesante ha sido el descubrimiento de la novela El anacronópete de Enrique Gaspar, publicada en 1887, la primera mención a una máquina del tiempo en la literatura. Curiosamente, la cuarta temporada transcurre en el año 2020, pero el coronavirus nunca es mencionado, el Ministerio nos muestra un 2020 alternativo sin pandemia, sin medidas sanitarias, sin noticias sobre la sanidad, sin actos irresponsables, etc; y nos enseña cómo debió haber sido el año 2020.