En primer lugar, admito que los ciudadanos tienen todo el derecho a manifestarse contra el racismo, pero derribar y destrozar estatuas de personajes históricos es pasarse de la raya. Por cierto, me parece que es cuestión de tiempo que vayan a por el marqués de Comillas, un hombre que se enriqueció con la esclavitud. Además del racismo, en EEUU prolifera la xenofobia y la prueba es el cine, donde muestran a criminales de todas las nacionalidades, excepto a estadounidenses, yo lo llamo estereotipos xenófobos. Hace tiempo me entere que HBO había retirado Lo que el viento se llevó, lo cual no tiene sentido, porque la película no va a desaparecer y siempre formará parte de la historia del cine. El nacimiento de una nación, las primeras películas de Tarzán y algunas películas Disney son otras películas racistas que podrían correr la misma suerte. Para los que piensan que Cristóbal Colón era esclavista, se equivocan, él descubrió América con el apoyo de España, creyó que había llegado a Asia y supongo que nunca imaginó que harían los españoles en esas tierras. Aunque se derriben muchas estatuas y se boicoteen muchas películas, la historia no se puede cambiar, lo que podemos hacer es evitar que los errores del pasado se repitan.